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La Coctelera

Categoría: Poemas

20 Agosto 2005

POESÍAS DE AMOR A MUJERES QUE ME RECHAZARON II


Por razones ajenas a mi voluntad no he podido escribir esta segunda entrega hasta hoy. Espero que os guste y que dejéis comentarios.

Mariposa de colores;
Alas grandes tienes.
Revoloteas entre las flores
Impidiendo al corazón
Armonizarse con la razón.

Su pelo y su cara
iluminan mi razón;
su risa cristalina
alegra mi corazón.
Su voz suave
envuelve mi pudor;
su cuerpo espigado
me tiene intrigado.
Mas si hay algo
que de ella admiro
es lo bien que se desenvuelve, amigo.
Me desnudan sus palabras
y me atrapan cual hilos de telaraña.
Su forma de ser y de actuar
me tienen loco de atar.
Garbosa al caminar,
afilada lengua;
ojalá pudiera volverla roma
con un beso de mi boca.
Belleza hecha mujer.
Jazmín entre las zarzas.
A ti no te llega la escarcha
pues estás en el ardiente centro de mi jardín.
Estás junto a la rosa de color carmín
que es mi corazón y que por ti vuelve a latir.

Tengo un torbellino de pasión
que me crea confusión.
empezó sin darme cuenta
y ahora me tiene en la cuneta.
Mientras aquí estoy trato de calmarlo
mas por más que grito y me desgañito
es como hablar con un muro de granito.
Este torbellino me invadió
cuando más tranquilo estaba.
No tomé ninguna precaución
y fue cuando me arrolló.
Este torbellino crece cada día
gracias a alguien que se llama María.
Ella es mi luz y mi alegría
mas ella por mí nada daría.
La amo y no lo puedo evitar
aunque comprenda que me precipité.
Le abrí mi corazón y me estrellé.
Entonces, para curar mi amargura,
ella me llenó el corazón con más amargura.
Mi corazón ya no aguanta más
este peso que lo ahoga.
En este mumento maldigo la hora
en la que comenzó este sufrimiento.
Sufrimiento que crece cada día,
cuando te veo y no te tengo, María.
Tengo un torbellino de pasión
en lo más hondo de mi corazón
y tiene nombre de mujer: María.

Grandes ojos negros
En una cara blanca.
Más blanca que la luna
Allá en el firmamento.

Grandes y seductores ojos
Enorme sonrisa blanca
Maravillosa cara radiante la que
Ante mí se asoma.

Ganarte pretendo
En esta loca carrera.
Mas me dejas sin carretera
Antes siquiera de alcanzarte.

Grande es el sentimiento
Escondido en mi corazón.
Más si quieres saber a quién
Averígualo; está en esta canción.

Grande es el corazón que
Entregado a la pasión
Marca en este poema el
Amor que arde en su interior.

Solamente adorable
Únicamente bella
Sencillamente perfecta
Aparentemente selecta
Nada provocadora
Absolutamente atractiva

Solitaria romántica
Única es tu sonrisa
Suave es tu pelo
Alocada tú eres...
Nunca podré olvidarte
Aunque nunca lo quise

Sana es tu sonrisa;
Única tu mirada;
Su pelo, color trigo;
Aterciopelada voz;
Nunca vi flor tan
Admirable como tú

Simplemente hermosa
Únicamente decorosa
Salvajemente cautivadora
Abrumadoramente precavida
Naturalmente femenina
Absolutamente Cautivadora.

Con esto termino este miniciclo de dos partes. Dentro de muy poco escribiré más poemas, de temas más diversos.

P.D. No me gusta mucho cómo quedan las cosas escritas en verso en la coctelera. No debería haber tanto espacio entre las líneas ya que no es así como yo las veo mientras lo estoy escribiendo...

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17 Agosto 2005

POESÍAS DE AMOR A MUJERES QUE ME RECHAZARON I

Sé que puede sonar algo contradictorio, pero quiero inaugurar esta categoría con unos versos que escribí a mujeres que me dieron calabazas y que nunca legué a dejar que ellas leyeran.

Margarita entre los cardos
Alumbras todo a tu paso;
Ríe, pues tu risa es contagiosa
Ilumíname con tu mirada
Ábreme tu corazón

Me gusta tu sonrisa
Adoro tu sinceridad
Rozar tu mano es rozar el cielo;
Impúlsame al infinito
Ábreme sus puertas.

Su pelo color cobre
Enciende mi corazón.
Me deslumbran sus ojos
Como dos rayos de sol.
Su cara y sus pecas
alegran mi corazón;
Me ha robado la razón
Dando rienda suelta a la pasión.
Cinco letras de gran musicalidad
Que se inflaman en mi pecho
Con gran claridad.
Es para mí el sustento;
Es mi guía y mi paz.
Cuando estoy a su lado
Sé lo que es volar.
Manos frías, corazón salvaje
Toda ella es un malevaje.

Maestra en sonrisas
Alegría hecha mujer
Respeto tu forma de ser
Iluminas del corazón las cornisas
Asombras el alma dormida

Si supieras de la existencia
del fuego que arde en mi interior
no lo sofocarías ni con el más potente extintor.

Es un fuego traicionero, abrasador;
lo siento dentro de mí y es devorador.
Devorador de mi alma
que está inflamada de amor.
Amor que mata y envenena
pero que cuando estoy a tu vera
una paz invade mi interior.
María,
por tí mi vida entera entragaría
sin ningún tipo de porfía.
María,
para ti va dedicada esta poesía.
María del alma mía,
vivo sin vivir en mí
pues sólo puedo pensar en ti.
En mis sueños me imagino
que camino contigo
como una pareja feliz.
Otra cosa es la realidad
(maldita sea,
¿por qué será tan pertinaz?)
Realidad dura y escandalosa
que me priva de la rosa
más hermosa que jamás ví.

Me dolió aquello del "seamos amigos";
es un golpe cuya herida no se ha ido.

Eres mi noche y mi día
y eres mi dolor sin fin.
Rosa espinosa
que me dejó una espina en el corazón.
Corazón que nace y muere
cada día con más fervor.
María,
te quiero demasiado.
María,
no me digas que no.
María,
en el alma siento
que algo muere en su interior.
Ese algo es el fuego devorador
que se va transformando en renovador.
Mas puede que incluso éste se apague
y en su interior no quede más que un rumor.
María,
yo te amo.
María,
eres mi luz y mi sol.
Eres la aurora en mi alma
y el ocaso de mi razón.

Bueno, hasta aquí la primera parte de este miniciclo dentro de esta categoría; mañana más. Espero comentarios.

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