Sé que puede sonar algo contradictorio, pero quiero inaugurar esta categoría con unos versos que escribí a mujeres que me dieron calabazas y que nunca legué a dejar que ellas leyeran.
Margarita entre los cardos
Alumbras todo a tu paso;
Ríe, pues tu risa es contagiosa
Ilumíname con tu mirada
Ábreme tu corazón
Me gusta tu sonrisa
Adoro tu sinceridad
Rozar tu mano es rozar el cielo;
Impúlsame al infinito
Ábreme sus puertas.
Su pelo color cobre
Enciende mi corazón.
Me deslumbran sus ojos
Como dos rayos de sol.
Su cara y sus pecas
alegran mi corazón;
Me ha robado la razón
Dando rienda suelta a la pasión.
Cinco letras de gran musicalidad
Que se inflaman en mi pecho
Con gran claridad.
Es para mí el sustento;
Es mi guía y mi paz.
Cuando estoy a su lado
Sé lo que es volar.
Manos frías, corazón salvaje
Toda ella es un malevaje.

Maestra en sonrisas
Alegría hecha mujer
Respeto tu forma de ser
Iluminas del corazón las cornisas
Asombras el alma dormida
Si supieras de la existencia
del fuego que arde en mi interior
no lo sofocarías ni con el más potente extintor.
Es un fuego traicionero, abrasador;
lo siento dentro de mí y es devorador.
Devorador de mi alma
que está inflamada de amor.
Amor que mata y envenena
pero que cuando estoy a tu vera
una paz invade mi interior.
María,
por tí mi vida entera entragaría
sin ningún tipo de porfía.
María,
para ti va dedicada esta poesía.
María del alma mía,
vivo sin vivir en mí
pues sólo puedo pensar en ti.
En mis sueños me imagino
que camino contigo
como una pareja feliz.
Otra cosa es la realidad
(maldita sea,
¿por qué será tan pertinaz?)
Realidad dura y escandalosa
que me priva de la rosa
más hermosa que jamás ví.
Me dolió aquello del "seamos amigos";
es un golpe cuya herida no se ha ido.
Eres mi noche y mi día
y eres mi dolor sin fin.
Rosa espinosa
que me dejó una espina en el corazón.
Corazón que nace y muere
cada día con más fervor.
María,
te quiero demasiado.
María,
no me digas que no.
María,
en el alma siento
que algo muere en su interior.
Ese algo es el fuego devorador
que se va transformando en renovador.
Mas puede que incluso éste se apague
y en su interior no quede más que un rumor.
María,
yo te amo.
María,
eres mi luz y mi sol.
Eres la aurora en mi alma
y el ocaso de mi razón.
Bueno, hasta aquí la primera parte de este miniciclo dentro de esta categoría; mañana más. Espero comentarios.




3 comentarios
paola
16 jun 2007 | 10:10 PM
muy linda tu pagina me gusto bastante felicidades q sigas asi ok tu amiga e republica dominicana bay y cuidate y felicidades nuevamente
Ky Kiske
17 jun 2007 | 02:38 AMMuchas gracias. Me alegra el saber que gente de puntos tan distantes como República Dominicana, México o Chile leen lo que escribo y les gusta. Sois el motor que me impulsa a seguir poniendo pequeños fragmentos de mí en este humilde rinconcito. Un besazo grandote. Hasta pronto.
Mr Magoo
8 ago 2007 | 03:33 AM
Su poesia me llego al alma, a mi tambien me dijeron solo como amigos.
espere cuatro años para decir a la mujer de la que me enamore que la queria un poco más de lo que lla se imaginaba.
y recibi la una respuesta que me partio en pedasos el alma, el animo, la esperanza, las ganas de vivir. ¡SOLO COMO AMIGOS!