Me dispongo a reproducir aquí un artículo publicado en la extinta revista Don José, que fué publicado hace 50 años pero que a día de hoy cobra más sentido que nunca. Se titula "La conjuración de los tristes" y como veréis, tiene más vigencia que nunca en nuestros días.
***********************************************************
"LA CONJURACIÓN DE LOS TRISTES"
Haciendo un difícil juego de mímica, sonriente medio rostro, cariacontecido el otro medio, Don Enriqueto se adelantó hacia su culto auditorio y pronunció la siguiente perorata:
"Señoras y señores: "Si Natura negat, facit indignatio versus"; es decir: "Si la Naturaleza se resiste, la indignación dicta los versos". Esta hermosa sentencia de Juvenal, que he traducido para no quedar como uno de esos escribidores pedantes que nno seben ni papa de latín y se pasan el día garantizando latinajos; esta bellla sentencia del maestro de la sátira, digo, viene como anillo al dedo a la función crítica que hoy deseo ejercer desde este estrado. Y es que es verdad de la buena, solamente la indignación puede haber inspirado las palabras que voy a pronunciar denunciando un hecho que me reconcome desde hace mucho tiempo. Me refiero, amigos míos, a lo que titulo "La conjuración de los tristes".
"De un tiempo a esta parte he tomado cuerpo en la vida un fenómeno social que vamos a denon¡minar como "seriecismo".
El "seriecismo" es una actitud negativa de la alegría humana, una cataplasma que pretende ahogar la más sublime de las manifestaciones:
el humorismo. Pues bien, ante esta realidad cabe recordar las palabras del magnífico conde de Keyserling: "Tomar las cosas muy en serio y carecer de humor es prueba de un espíritu subalterno". Y así es como se nos presentan los seriecistas, formando una legión de seres engolados, grotescos, envilecidos, por la pelotilla, paranoicos de grandeza, almidonados de una falsa y errónea rectitud. Y esa legión parece haberse conjurado para destruir la única fuerza de la Humanidad de su angustiosa desesperación. Los seriecistas, desde sus posiciones de aguafiestas, desde sus estrados de gente principal, desbaratan toda actitud que lleve a la alegría, a la risa, al optimismo. Y lo hacen porque están convencidos de que los humoristas son huesos duros de roer, adversario imposible de derrotar y, además, el único e insalvable obstáculo que se opone a su triunfo definitivo. Y es un tremendo obstáculo porque, como bien dijo nuestro Wenceslao Fernández Flórez, "el humor no ignora que la seriedad es el único puntal que sostiene muchas mentiras y juega a ser travieso. Hace mirar más allá de la superficie, rompe las cáscaras magníficas, que sabe huecas; da un tirón de orejas a la buena capa que encubre el traje malo..." Y no por ello, señoras y señores, puede afirmarse que el humor es subversivo, sino, muy por el contrario, defensor de la verdad, revelador de esas lamentables y engañosas mentiras que fomenta el seriecismo.
"Una vez más recurro al ingenio de grandes hombres para confirmar y ratificar mis afirmaciones. El italiano Alberto Cantoni señalaba que "el humorismo revela el lado serio de las cosas tontas y el lado tonto de las cosas serias". Y esta es la razón fundamental de que los tristes se hayan conjurado con su sociedad de burricie supina frente a la frenética alegría de los humoristas. Por ello mi indignación de un principio baja ahora de tono, señoras y señores, para convocar a todos los humoristas del mundo, para hacer un llamamiento a todos los que creen en el humor como única forma de salvación, y emplazarles a una batalla contra esa caterva de espíritus subalternos que quieren darnos un postre de acíbar y una vida estrecha y aburrida. Y contra ellos levantamos nuestra bandera optimista, multicolor: la bandera en la que yo, con vuestro permiso, estamparé esta bella frase de Juvenal: "Castigat ridendo mores". Es decir: castiga las costumbres con la risa. Y para cerrar mi perorata, ahí va mi carcajada estrepitosa contra los aguafiestas del seriecismo, contra los "malanges" de la conjuración de los tristes. He dicho".
Don Enriqueto, soltando una magnífica carcajada, se retiró del foro mientras su culto auditorio de desquijaraba de risa y daba vivas al humor. ¡Viva!
************************************************************
Publicado como he dicho antes, en la revista Don José por Enrique Laborde el 17 de mayo de 1956.
Dedicado a la SGAE y a todos aquellos seriecistas que quieren convertir este mundo en un lugar gris y sin vida. Que sepan que hay mucha gente que luchará siempre contra ellos.




2 comentarios
CHOI
4 may 2006 | 08:23 PMprimero agradecerte tu visita, ahora mismo entro en este tu mundillo y me pongo a cotillear hasta saciarme de tus post, jeje
Besitos salados de CHOI
Aprendiz
5 may 2006 | 06:55 AMTu visita, como la de cualquier otro que quiera entrar siempre será bienvenida. Aunque no tengo escritos demasiados posts, de vez en cuando escribo algo, cuando la inspiración viene a mi encuentro. Cosa que no ocurre tan a menudo como quisiera. Siempre es reconfortante el que otro par de ojos lean lo que un humilde servidor expresa en unas cuantas líneas. Espero que te guste lo que veas y que me dejes algún que otro comentario. Besos dulces para tí, para contrastar con los salados que me has mandado.