Hoy, cuando se cumple un año más de mi nacimiento, es el momento idóneo para hacer balance de estos doce meses. Ha habido de todo: alegrías, tristezas, enfermedad, salud... Pero lo más duro ha sido, y los que me conocéis bien ya lo sabéis, la muerte de la novia de mi hermano, a la que ya consideraba como otra hermana, hace tres meses. El responsable de dicha muerte: un cáncer de pulmón que iba consumiéndola a lo largo del año y medio escaso que tardó la enfermedad en llevársela.
Cambiemos un poco de tema: durante estos doce meses he conocido a gente maravillosa a través de internet. Personas que me hacen creer en un porvenir esperanzador para la raza humana y este pequeño planeta en el que nos movemos a través del universo. Gracias a vosotros por aparecer en este momento de mi vida. Por hacerme reír, por excitarme, por emocionarme, por hacerme sentir vivo. Necesitaba un revulsivo como este. No sé lo que me espera detrás de la próxima esquina, pero me alegro de que estéis ahí, a mi lado.
Reconozco que he andado perdido durante demasiado tiempo y que gracias a vosotr@s parece que empiezo a tener claro mi camino. Sois lo que necesitaba. Un millón de gracias. Quiero dar las gracias también a todos los que no os caigo demasiado bien e intentáis zancadillearme. Gracias a vosotros, hoy soy mejor que hace un año.
Mis viejos fantasmas del pasado, ahí están, intentando asustarme con cada vez menos éxito. Les doy esquinazo a algunos, me enfrento a otros, pero sigo en pie. Haciendo mi camino con cada paso que doy. Dibujando mi futuro a base de martillazos de presente y pinceladas de esperanza.
No quiero terminar este pequeño escrito sin recordar a Cristina, ése ángel que se nos fue hace tres meses. Sé que estás cuidando de mi hermano allá donde estás. Un millón de besos y de abrazos. Tu recuerdo siempre estará en nuestros corazones. Un abrazo y un beso enormes a ti también, hermanito. Sabes que estoy aquí para lo bueno y para lo malo. ¿Qué me espera en estos doce meses que están por llegar? No lo sé. Pero eso es precisamente lo excitante de este viaje llamado vida: lo importante es el viaje, no el destino. Y la incertidumbre de no saber qué es lo que nos espera a la vuelta de la esquina. Me falta algún que otro ladrillo de realidad, pero voy por el buen camino. Gracias a todos los que me habéis ayudado y a los que aún seguís haciéndolo. Sin vosotros no sería lo mismo.




2 comentarios
Septiembre
16 may 2009 | 12:28 PMFelicidades Aprendiz, aunque un poco tarde... ya sabes que tengo la cabeza llena de proyectos y no tengo mucho tiempo para escribir o comentar los posts amigos.
Yo siempre digo que la vida está llena de vaivénes. Hay étapas de dolor que no podemos evitar pero en tu balance veo que hay cosas buenas que has sabido rescatar.
Decirte que en internet quizá creas encontrar lo que buscas pero no confundas los amigos virtuales con los amigos reales. Aquí todos aparecemos a ratos y la vida es mucho más que una pantalla y un montón de teclas, afortunadamente.
Abrazos y feliz no cumpleaños!
Aprendiz
17 may 2009 | 01:15 AMMuchas gracias, querida amiga, por el consejo. Afortunadamente, como muy bien apuntas, la vida es mucho más que una pantalla y un teclado. De hecho, la gente con la que tengo contacto últimamente a través del messenger, tienen sus vidas fuera de internet. Ya va siendo hora de moverse. La vida no espera a nadie. Por cierto, no sé si te has leído "El desierto de los tártaros" de Dino Buzzati. Altamente recomendable. Me lo dejó una persona la semana pasada y lo cierto es que me ha encantado. Toda una fábula sobre lo que hacemos, que no siempre es lo que queremos y cómo nos inventamos mil excusas para seguir con esa situación. Bastante esclarecedor. Lo cierto es que no me podía haber llegado en mejor momento. Abrazos a ti también, preciosa.