Los últimos tres meses han sido un segundo despertar. Me he sentido otra vez como un niño que volviera a ver el mundo por primera vez. Me ilusioné ante la perspectiva de poder ser algo más que un amigo de una mujer a la que conocí a primeros del mes de mayo más parece que me he equivocado. Y eso a pesar de que no puedo evitar seguir pensando en ella, en recordar los buenos ratos que tuvimos. Sé que probablemente cometí mis errores, pero soy humano y hacía tanto tiempo que no me pasaba algo así que me pilló desprevenido. No obstante, no estoy triste aunque sí algo decepcionado. No estaba preparado para volver a sentir de esta manera: tan apasionada e intensamente que ahora que hace cosa de un mes que no la veo, la echo de menos.
Por otra parte, decir que no he cerrado las puertas de mi corazón. Que este verano estoy conociendo a gente muy interesante y que sé que la persona que se bebe los vientos por mí está ahí fuera, esperando a que me dé cuenta de su presencia. Y sé que la encontraré. No me dejaré invadir por la depresión y el lado más oscuro de mi mente. Ya he estado en ese sitio y le doy las gracias a la persona que después me ha hecho daño, aunque sea de manera involuntaria, por haberme abierto los ojos sobre mi potencial, el cual no había sido capaz de ver hasta que ella llegó.
También quiero comentar que tengo un par de proyectos en mente de los que hablaré más adelante y que he abierto un nuevo blog, en el que iré publicando mis relatos para adultos y que será la antesala de uno de mis proyectos. La dirección de dicho blog es http://eratoeros.blogspot.com Espero vuestros comentarios y que consiga, con mis palabras, daros tanto placer como el que obtengo yo al escribirlos.
Echo de menos también las conversaciones hasta la madrugada con personas que no tengo cerca pero que son importantes para mí. Ellos saben quiénes son.
De hecho, me resulta irónico que últimamente me sienta más unido a personas que están a kilómetros de distancia que a las que viven en mi propia ciudad. Aunque también hay excepciones, como en todo.
Éste es el año en el que más creativo me siento. Hasta tal punto que, como he comentado antes, tengo un par de proyectos en mente que sé que llevaré a cabo en breve. Como dice un amigo mío: "La vida da muchas vueltas, así que ten cuidado de no marearte". Y es verdad: este año está siendo como una especie de noria o tiovivo acelerado en el que estoy metido y en el que estoy luchando por mantenerme entero. Estoy seguro que saldré vivo de ésta. Este año no terminará conmigo. Ha sido el principio de mi renacer. Desde aquí sólo me queda ir a mejor. Los años oscuros pasaron. La nube se esfumó y ahora mismo me dispongo a afrontar lo que venga con buen humor. Sé que estoy preparado y se lo demostraré a este mundo frío y cruel.




Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados